El cuarto episodio de la décima temporada de Noche de Poker volvió a reunir en el Casino Gran Vía una mesa cargada de historia, presión y perfiles muy reconocibles para los seguidores del programa. Eduardo Gimeno terminó firmando la victoria tras superar en el heads-up a Raúl García, llevándose los 1.500 € del primer puesto y un asiento en la Gran Final. Su triunfo tuvo un punto especialmente significativo: no fue una victoria lineal ni cómoda, sino el desenlace de una partida en la que tuvo que sobrevivir a campeones, stacks dominantes y una remontada final ejecutada con precisión.

Eric Murillo ‘DiabloEMT’: el invitado especial y su actividad profesional

El invitado especial del episodio fue Eric Murillo, conocido como ‘DiabloEMT’, streamer especializado en roleplay dentro de Grand Theft Auto V. Su perfil encajaba muy bien con una mesa televisada como la de Noche de Poker, donde la exposición, el ritmo de conversación y la capacidad para adaptarse a una situación pública son parte del entorno competitivo. A diferencia de otros invitados que tardan en entrar en dinámica, DiabloEMT encontró pronto una mano importante y se convirtió en uno de los focos iniciales del episodio.

Su momento más relevante llegó en una mano contra Álvaro Abela. DiabloEMT conectó dobles parejas en el flop y aguantó las apuestas de Abela, que llevaba ases. La secuencia parecía perfecta para que el invitado consiguiera un bote de mucho peso, pero el river cambió por completo la historia al darle trío a Abela. Esa carta final fue especialmente dura porque convirtió una mano muy fuerte del invitado en una situación perdedora, castigando un spot que, hasta ese punto, había estado muy bien encaminado para él.

El paso de DiabloEMT por la mesa terminó pronto, pero dejó una lectura clara: no fue eliminado por falta de actividad ni por una actitud excesivamente conservadora. Después de quedar tocado, terminó jugando su torneo con A♥ K♠, una mano legítima para poner fichas en el centro en ese contexto. Abela pagó con K♦ Q♠ y el board no ayudó al invitado, que quedó eliminado en séptima posición. Su participación tuvo el componente clásico del invitado agresivo que encuentra una mano grande, sufre un river adverso y acaba forzado a buscar un spot de recuperación con poco margen.

Los 8 protagonistas y sus vías de clasificación

La mesa del cuarto episodio presentó una combinación muy interesante entre jugadores con experiencia previa en el programa, campeones de temporadas anteriores, debutantes y el invitado especial. Como cada semana, el formato reunió a seis clasificados online, un clasificado por EducaPoker y un invitado en la TV Table de Poker-Red. El objetivo era claro para todos: pelear por los 1.500 € del campeón y, sobre todo, por una plaza directa en la Gran Final de la décima temporada.

Entre los jugadores con experiencia previa aparecían nombres de mucho peso. Álvaro Abela y Eduardo Gimeno volvían a una mesa que ya conocían, mientras que Rubén López, campeón de la tercera temporada, y Jesús Medina, campeón de la octava temporada, aportaban un componente histórico evidente. Ese bloque elevaba el nivel competitivo de la noche, porque no se trataba solo de jugadores acostumbrados al formato, sino de perfiles que ya habían demostrado capacidad para ganar en el entorno de Noche de Poker.

El grupo de debutantes estuvo formado por Valentín Rincones, Raúl García y Jon Samperio. Su presencia añadía incertidumbre a la mesa, ya que los rivales disponían de menos información sobre sus patrones de apuesta, su tolerancia al riesgo o su forma de gestionar spots de presión. Raúl García fue el debutante que más lejos llegó, hasta el punto de alcanzar el heads-up y comenzar el duelo final con ventaja. Su actuación confirmó que, incluso en una mesa con campeones y repetidores, un debutante con timing y decisión puede llegar muy cerca de la victoria.

Crónica de la partida: análisis técnico de manos y botes

Una de las primeras manos importantes de la noche ofreció un duelo de campeones entre Rubén López y Jesús Medina. La mano cayó del lado del jugador de Tarancón y sirvió para recordar que el episodio no iba a ser una mesa cualquiera. Cuando dos campeones se enfrentan desde los primeros compases, la lectura va más allá de las cartas: ambos conocen el formato, entienden el valor de proyectar autoridad y saben que ganar un bote temprano puede condicionar la imagen durante varios niveles.

Poco después apareció Raúl García con uno de los primeros grandes botes del episodio. Jesús Medina intentó un farol, pero García no se lo creyó y terminó recogiendo un gran puñado de fichas. La mano fue importante por dos motivos. Primero, porque permitió a Raúl construir stack en una fase temprana. Segundo, porque mostró una disposición clara a no sobrefoldear frente a jugadores con historial en el programa. Ese tipo de call temprano puede cambiar la dinámica de una mesa, especialmente cuando lo firma un debutante.

El invitado también tuvo su cuota de protagonismo en el arranque. DiabloEMT conectó dobles parejas en el flop contra Álvaro Abela, que llevaba ases. La mano tenía todos los ingredientes para convertirse en el gran punto de inflexión inicial del invitado, pero el river le dio trío a Abela y volteó por completo el bote. Desde un punto de vista técnico, fue una de esas situaciones donde la fuerza relativa de la mano cambia de manera brutal en la última calle. DiabloEMT había llegado al river con una mano muy competitiva, pero terminó perdiendo un bote clave que condicionó su torneo.

La primera eliminación fue la de Rubén López, que quedó fuera en octava posición. La salida del campeón de la tercera temporada redujo una de las amenazas históricas de la mesa y abrió paso a un episodio que pronto empezaría a girar alrededor de Abela, García, Medina y Gimeno. En una mesa con tantos nombres reconocibles, caer primero tiene un coste narrativo evidente, pero también demuestra lo exigente que puede ser la estructura: incluso los jugadores con experiencia no tienen margen ilimitado si las primeras manos no acompañan.

Después llegó la eliminación del invitado. DiabloEMT puso su torneo en juego con A♥ K♠, una mano con suficiente fuerza para empujar en un contexto de stack reducido. Álvaro Abela pagó con K♦ Q♠ y el board no modificó la situación de forma favorable para el invitado. DiabloEMT quedó eliminado en séptima posición y Abela sumó un nuevo golpe a su stack. La mano reforzó la presencia de Abela en la mesa y dejó claro que estaba dispuesto a asumir spots de eliminación cuando el contexto lo permitiera.

El tramo medio tuvo una de sus manos más dolorosas para Jon Samperio. Valentín Rincones conectó full house y consiguió extraer muchas fichas a Samperio, que llevaba trío. Es una de las configuraciones más difíciles de escapar en una mesa de poker: el trío suele ser una mano demasiado fuerte para abandonar con facilidad, pero cuando el rival presenta full house, el daño sobre el stack puede ser enorme. Valentín aprovechó la situación para reforzarse y Samperio quedó condicionado para las siguientes órbitas.

Eduardo Gimeno empezó a construir su candidatura con una mano de enorme valor técnico frente a Jesús Medina. Gimeno conectó trío de treses y tendió una trampa perfecta, dejando que Medina avanzara hasta el river intentando completar un farol. En lugar de cortar la acción antes de tiempo, Gimeno permitió que su rival siguiera representando fuerza y terminó pagando para doblarse. La mano fue una demostración de paciencia y lectura: no bastaba con tener una mano fuerte, había que elegir la línea que maximizara el error del rival.

Medina quedó muy tocado tras esa secuencia, aunque logró doblarse poco después frente a Raúl García para seguir con vida. Esa recuperación temporal mantuvo la tensión en la mesa, porque un campeón con pocas fichas sigue siendo peligroso si encuentra el spot adecuado. Sin embargo, el golpe recibido contra Gimeno ya había alterado su margen de maniobra. Desde ese momento, Medina tuvo que jugar más condicionado por el tamaño de su stack y por la necesidad de escoger muy bien cada all-in.

La siguiente eliminación llegó cuando Jon Samperio se jugó el torneo con nueves. Gimeno pagó con dieces y el board no cambió nada, certificando la salida de Samperio en sexta posición. Fue una mano de colisión preflop muy habitual en fases de presión: pareja contra pareja, con el jugador dominado necesitando mejorar para sobrevivir. Gimeno ganó el bote y sumó otra pieza importante a su construcción de stack, confirmando que su episodio empezaba a apoyarse no solo en buenas lecturas postflop, sino también en manos preflop ejecutadas con firmeza.

Valentín Rincones también vivió una fase de resistencia. Consiguió doblarse frente a Raúl García, pero esa recuperación no le bastó para cambiar su destino. Poco después puso todo su stack en juego y Álvaro Abela terminó eliminándole en quinta posición. La caída de Valentín dejó la mesa en cuatro jugadores y abrió el tramo de votación del público. A esas alturas, la partida había concentrado el peso competitivo en Eduardo Gimeno, Álvaro Abela, Jesús Medina y Raúl García.

Con cuatro jugadores en mesa, se abrió la votación entre Eduardo Gimeno, Álvaro Abela, Jesús Medina y Raúl García. El más votado fue Abela, que se llevó la entrada para el 888poker LIVE Barcelona. Jesús Medina terminó segundo y Eduardo Gimeno tercero, ambos con entrada para Noche de Poker El Festival. La votación dejó una lectura interesante: la audiencia premió especialmente a los perfiles con más peso en la mesa y con mayor reconocimiento dentro del ecosistema del programa, aunque el desenlace deportivo todavía estaba completamente abierto.

Nada más volver de la votación, Jesús Medina se jugó el torneo con A♥ T♣. Raúl García pagó con T♠ T♦ y el board no cambió nada. El campeón de la octava temporada quedó eliminado en cuarta posición, en una mano que reforzó la candidatura de Raúl al triunfo. Técnicamente, el spot mostraba una vez más la dureza de las fases cortas: Medina necesitaba doblarse para volver a pelear con margen, pero se encontró contra una pareja que aguantó hasta el river.

La siguiente eliminación llegó muy rápido. Álvaro Abela puso todo su plástico en juego con ochos, pero Raúl García conectó una dama en el flop y terminó eliminándole en tercera posición. Con ese bote, Raúl no solo dejaba fuera al favorito del público, sino que llegaba al heads-up con una posición muy sólida. Había eliminado a dos rivales consecutivos y había convertido el tramo final en una demostración de pegada. En ese momento, parecía tener el momentum de su lado.

El heads-up entre Raúl García y Eduardo Gimeno arrancó con ventaja clara para Raúl. Gimeno, sin embargo, no se precipitó. En una de las primeras manos del duelo consiguió doblarse y recortar distancias, un movimiento imprescindible para transformar un heads-up que podía haberse decidido demasiado pronto. La doblada tuvo un efecto inmediato: redujo la presión de las ciegas sobre Gimeno, obligó a Raúl a recalibrar su agresión y devolvió equilibrio estratégico al enfrentamiento.

La mano decisiva resumió muy bien el tipo de victoria que firmó Gimeno. Raúl García empujó todas sus fichas en el flop de farol, intentando cerrar el torneo mediante presión máxima. Gimeno, que había conectado dobles parejas, encontró el call y dejó a su rival con muy pocas opciones. Turn y river no cambiaron nada y Eduardo Gimeno se proclamó campeón del cuarto episodio. La secuencia tuvo un valor técnico evidente: Gimeno no solo ganó por ligar una mano fuerte, sino por estar dispuesto a pagar cuando la historia del rival no encajaba lo suficiente.

Con esta victoria, Eduardo Gimeno consiguió por fin clasificarse para la Gran Final tras varias participaciones en el programa. El dato no es menor, porque añade contexto a una actuación que tuvo mucho de insistencia competitiva. Gimeno no se limitó a aprovechar una mano aislada; fue construyendo su torneo con una trampa bien ejecutada ante Medina, un cooler favorable contra Samperio, una doblada clave en el heads-up y el call definitivo frente al farol de Raúl. Su victoria fue la suma de paciencia, lectura y ejecución en los momentos de mayor presión.

Clasificación y premios

PosiciónJugadorPremio
Eduardo Gimeno1.500 €
Raúl García1.000 €
Álvaro Abela800 €
Jesús Medina650 €
Valentín Rincones500 €
Jon Samperio400 €
Eric Murillo300 €
Rubén López250 €

Votación de la Audiencia

La votación de la audiencia se abrió con cuatro jugadores todavía en mesa: Eduardo Gimeno, Álvaro Abela, Jesús Medina y Raúl García. El público eligió a Álvaro Abela como favorito del episodio, mientras que Jesús Medina y Eduardo Gimeno completaron el reparto de tickets. Para Gimeno, la noche terminó siendo redonda: además de llevarse el torneo y los 1.500 €, también obtuvo una entrada para Noche de Poker El Festival gracias a esa tercera posición en la votación.

  • Álvaro Abela: Entrada 888poker LIVE Barcelona.
  • Jesús Medina: Entrada Noche de Poker El Festival.
  • Eduardo Gimeno: Entrada Noche de Poker El Festival.

El triunfo de Eduardo Gimeno añade un nombre de peso a la Gran Final de la décima temporada. Su victoria en Casino Gran Vía no se explica por una sola mano, sino por una secuencia completa de decisiones bien resueltas: paciencia para atrapar a Medina, firmeza para pagar contra Samperio, capacidad de remontada ante Raúl García y lectura final para cazar el farol decisivo. Gimeno sale del episodio con los 1.500 €, una entrada para Noche de Poker El Festival y la sensación de haber convertido varias participaciones previas en una clasificación por fin cerrada con autoridad.

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