A lo largo de mi carrera, acumulo muy Buenos resultados en las WSOP, con 3 brazaletes y 4 mesas finales. Como cada año, estaré en Las Vegas todo el verano intentando ganar un nuevo brazalete y la mayor cantidad posible de dinero. Este verano compartiré casa muy cerca del Rio con algunos compañeros que también juegan al poker.

Las primeras semanas

Digamos que los primeros eventos no fueron tal y como los habíamos planeado… El punto más bajo fue cuando entre los 5 compañeros de piso (y consider que somos buenos profesionales) hicimos 13 intentos en el Colossus. ¿El resultado? ¡No conseguimos pasar al Día 2!

El verano empezaba con mal pie y quería conseguir buenos resultados pronto. Tuve una buena actuación en el  $1500 NLHE shootout, que considero uno de los mejores eventos del verano. Gané mi primera mesa con bastante facilidad y me sentía con posibilidades.

Por desgracia, cuando quedábamos 3 jugadores en mi segunda mesa, todo empezó a torcerse a pesar de mis esfuerzos. Estaba tremendamente decepcionado y llegué a pensar que ahí se acababa todo. Mi major oportunidad de conseguir un brazalete se iba al traste. Afortunadamente estaba equivocado y todo me fue mucho mejor en el evento  $5K NLHE.

¿Harías este Fold?

Ligué un color, pero ¿Iba a hacer un call por todo mi stack en el torneo de mi vida?

En los primeros compases del torneo $5K NLHE Event #25, con las ciegas en 100/200, un jugador bastante flojo hace limp en primeras posiciones. Un jugador español habitual sube a 800 desde un asiento cercano. Ambos tenían un gran stack y a mí me quedaban 20K. Decido hacer call con 8c7c –una buena mano para ver el flop en estas circunstancias. Quería entrar en una mano contra el jugador débil, ya que si aparecía un flop de cartas medias o bajas, iba a meterle mucha presión al español ya que posiblemente iba con buenas cartas.  

El flop fue Kh-5c-3c 

El jugador débil hizo check y el español apostó 1.400 fichas. Hice call y el otro jugador se retiró. Ponía al español con K o alguna mano tipo AQ.  

Nos quedamos heads-up en el turn, que fue un 4c, una carta excelente para mí. Obviamente, me alegré de ver que el español continuaba su apuesta, esta vez de 3.500 fichas. No tenía ningún sentido resubir en ese momento ya que quería que siguiera faroleando en el river. Me limité a hacer un call.  

El river fue un 3 de corazones y el Villano se puso all-in. Era una decisión difícil. Ciertamente, podría estar faroleando, pero posiblemente la única mano a la que yo ganaba era un farol.  Además, no creía que él arriesgara su torneo con un farol así. Tras 2 minutos pensando, decidí retirarme. Me enseñó la Ac y me sentí mejor con mi fold.

Me gustaría saber qué pensáis de esta mano…

El resultado: Opté por la opción más conservadora y foldeé mi mano, lo que me permitió seguir jugando con 15K fichas en una mesa bastante floja. Foldear me permitió ir acumulando fichas y embolsar 47K en mi bolsa para el Día 2. Obviamente, estaba contento con mis expectativas y estaba ansioso por volver a sentarme en la mesa al día siguiente.  

Enfrentándome a Olivier Busquet

La mano más dura en el camino hacia la mesa final tuvo lugar al inicio del Día 2. Había logrado acumular un stack de 100K y me sentía a tope. En ese momento, me mueven a la derecha de Olivier Busquet. Para los que no lo conozcáis, es un un excelente jugador de No Límit y uno de los mejores del mundo en Heads-Up. Obviamente, quería evitar enfrentamientos con él a toda costa.

Un joven americano habitual de las mesas abre en posiciones medias a 4.400 con las ciegas 1.000/2.000. Tenía 65K fichas y decido hacerle call con posición con 77. Obviamente, Olivier Busquet hace call desde la ciega grande. Olivier siempre va a aprovechar este tipo de situaciones.

El flop fue 5-4-3 rainbow – dándome un over pair y proyecto de escalera.

Olivier apostó de cara 10.000 en un bote de unas 15.000 fichas. El americano se retira y yo hago call. Pensé que en este momento era muy posible que yo fuera por delante y quería ver el turn.  

El turn fue un 10 off-suit y Olivier apuesta otras 25.000 fichas instantáneamente. Algo olía mal… Parecía que quería que me retirara de la mano con una apuesta tan grande. Decidí que llevaba una mano “fácil” de jugar y que no requería de demasiada reflexión.

Si llevara una mano como 5-6 o 4-6, probablemente hiciera check o hubiera pensado en hacer check. Pensé que era muy probable que tuviera 4-3 o cualquier mano con un 6. Por fortuna, mis dos sietes le hacían mucho más difícil ligar su escalera.

El river fue un 5, lo que me alegró mucho. Si mi lectura del turn era buena, iba a hacer call y llevarme un buen bote. Difícilmente su mano iba a mejorar con ese segundo 5 y es un jugador muy duro al que le cuesta mucho abandonar sus faroles. Anunció su all-in y me obligó a pensar de nuevo… ¿A2? ¿Full house? ¿Por qué no ha hecho check-raise? ¿Algún 5? Imposible… a no ser que tuviera un full house.  

...Había gato encerrado… Sabía que tenía que hacer call y Olivier me dijo “Buen call” mientras enseñaba su farol con Kd/7h.  

Me extrañó un poco ver ese  7 en vez de un 6, pero supongo que en su estrategia todo estaba bien ligado.

En el turn estaba intentando claramente echarme de la mano con un buen farol y tuve que esforzarme al máximo para ponerle en un rango de cartas y seguir en la mano

Con esta mano, no solo gané 250.000 fichas y el liderato del torneo, sino que me dió la confianza de hacer un buen call tras mis dos folds anteriores.  

Me sentía preparado para llegar a la mesa final.

Días 3 y 4

Desgraciadamente, no pude levantar cabeza tras esa mano. Llegué a ponerme shortstack cuando solo quedaban 2 mesas y acabé jugando de manera muy conservadora, pero conseguí acabar el tercero y llevarme un premio de 220.000 dólares. Un gran puesto y –esperemos- el principio de un fantástico verano.

¡Espero traeros más buenas noticias a lo largo del Main Event!