Fernando Pons solo pudo jugar 16 manos en la mesa final de las WSOP y viendo las cartas que recibió no tuvo muchas oportunidades de hacer mucho más. De todas las manos que jugó, solo la 6ª ha creado algo de controversia, pero como todas las situaciones que se analizan a cartas vistas, saber las cartas que tienen los rivales inconscientemente nos influye en nuestro análisis. Pero como dicen los jueces en las películas, “el jurado no tendrá en cuenta las cartas del rival”.

Cuatro manos hasta la ciega

Cuando te sientas en una mesa final, las primeras dos cartas parece que te dan una sensación de cómo va a ir el día. Recibir dos cartas buenas, sobre todo cuando se está tan corto como lo estaba Nando, hace que el ánimo suba y aunque sean solo las ciegas, ganar la primera mano mejora tu estado mental. En cambio, las primeras cartas que vió Nando fueron: 97. Pues nada. Fuera. Al menos la decisión es sencilla. A esperar la segunda mano que seguro que es mejor. Segunda mano, Ruzicka que está a su izquierda sube. Nando mira sus cartas y son A7. El As le da esperanzas, pero acompañado por un 7 pierde todo el valor la mano, y más cuando un rival ya ha hecho una subida. Tras pensar unos segundos, las cartas al mazo. Tercera mano, somos los segundos en hablar. A ver que nos han dado: K8. Pues nada. Tres manos y tres al mazo. Se acerca la ciega y esto se va poniendo de color negro. Cuarta mano. Somos UTG, así que por detrás tengo a todos mis rivales esperando para pagar mi all-in y eliminarme, así que más vale que sean decentes las cartas. Pues no. 104. Otro desastre que van directas al mazo.

Las ciegas

Hay que poner la ciega grande. A ver qué hacen los rivales. Hallaert, el belga, sube y Benger le paga. Bien. Ocasión perfecta para hacer squeeze, iir all-in y llevarse un bote importante. Con poco que acompañen las cartas ahí van las fichas. 92. Pero bueno. Esto qué es. Una oportunidad estupenda y no acompañan las cartas. Pues nada, al mazo las cartas. Ciega pequeña. El chip líder sube en UTG, estando en la ciega grande el segundo jugador con más puntos. No tiene pinta de que lleve una mano mediocre. Se tiran todos y Fernando mira sus dos cartas. Quizás las peores cartas que podría recibir: A10. Si hubieran sido cartas más débiles las hubiera tirado prácticamente sin pensar, si hubieran sido mejores hubiera ido all-in tras esperar unos segundos para no parecer muy ansioso. Pero le han dado una mano muy complicada. Tiene poco menos de 10 ciegas. La estructura es espectacular. ¿Es momento de jugarse el torneo? Josephy que no está haciendo el loco ha subido en primera posición. Así que tiene una mano bastante buena. Y este As-Diez no es tan fuerte como parece. Si hubieran subido del botón o cutoff el movimiento estaría claro, pero ahora, parece que tirarlas no es tan malo. Está claro que viendo por televisión la mano de Josephy la decisión es mucho más fácil, pero hay que ponerse en el lugar de Nando que no tiene ni idea de la mano de Josephy y tiene que estimarla. A retirarse y seguir esperando.

Por fin una mano jugable

La siguientes tres manos Q9, 103 y 65 fueron directamente a la pila de descartes sin oportunidad ni siquiera de robar las ciegas con la primera al haber subido antes Hallaert. Y llega la décima mano. Justo una vuelta y está en la posición en la que comenzó la mesa final. Cuarto en hablar. Le llega la mano limpia y se ve At10t. Perfecto. Mano y situación estupenda para intentar doblarse. Todo al centro. 4.725.000 puntos a ver si alguien paga y se dobla. Nguyen, el siguiente en hablar se pone a pensar. Parece que duda entre tirarse o pagar. Para Pons, supongo que la duda le tranquiliza y le certifica que tiene una mano peor, por lo que si paga tendrá muchas posibilidades de doblarse. Pero finalmente se tira como el resto de jugadores y Fernando se tiene que conformar con los antes y ciegas subiendo a los 6.075.000 puntos.

Continúa la tónica

Llevarse la mano hace que suba su moral. Está en la misma situación que al inicio, así que si en breve llegan un par de manos buenas puede tirar para arriba. Pero las malas cartas siguen llegando. J9, 73 y QJ, esta última en UTG, así que las tres terminaron en los descartes. Ese A-Diez ha sido un espejismo y las manos desastrosas van a seguir llegando. A ver si hay alguna oportunidad en las ciegas. 65 en la ciega grande y sube Nguyen desde UTG. Este seguro que puede estar jugando cualquier tipo de mano, pero el problema es que casi no se tira así que si voy all-in va a pagar con cualquier par de cartas y por muy malas que sean son mejores que las suyas. Ciega pequeña con K5. Sube Josephy en primera posición y pagan Hallaert, Benger y Ruane. Nueva oportunidad de squeeze, pero en esta ocasión es casi seguro que alguien va a pagar porque la subida de Nando sería menos de lo que hay en el bote. Con estas cartas no tiene pinta de que vaya a ir por delante de los rivales, así que a seguir esperando. Y llega la mano definitiva. Llega la mano limpia en el botón. Quedan por detrás las ciegas que son Nguyen y Josephy, los dos líderes de la mesa. Mira las cartas. A6. Perfectas para envidarse y llevarse las ciegas o estar en buena situación si pagan. Nguyen se tira, pero Josephy, tras pedir la cuenta decide pagar con KJ. Nando ve las cartas y tampoco se alegra, preferiría un as más pequeño. Pero tiene un 60% de ganar así que bien. El flop ya le trae malas noticias. KQ3. Tiene que aparecer un As en turn o river para poder sobrevivir, si no, se acabó la aventura. El 9 y el K aparecen en turn y river para certificar la eliminación de Fernando. Novena posición del Evento Principal de las WSOP. Creo que todos lo que se sentaron a jugar el torneo lo firmarían en aquel momento. Entrar el más corto en la mesa final, recibir una serie de cartas que no han ayudado y quedar eliminado el primero. No hay nada que reprochar. El año que viene otra oportunidad para Fernando y hasta que llegue ese día a disfrutar de la vida de jugador de póker. Al menos durante un año.